domingo, 21 de enero de 2007

Infausto de soledad

Me siento solo , quizá porque la edad provoca quie los amigos empiecen a preocuparse por otras cosas ,quiza porque no tenga novia a pesar de buscarla febrilmente pero sin ser valiente para tomar una decision sea o no correcta .Esto en si mismo no es malo si tienes abundantes cosas que hacer como es mi caso , sin embargo una pereza que me empieza a preocupar me impide realizarolas a pesar de tener bastante tiempo libre y no tener una persona con quien compartirlo tal y como desearía.Creo que mi gran problema es de amor , de no saber a quien amo , deno sabe expreasrme de cometer numeroso errores , de castigarme por ello de forma un tanto innecesaria, de no saber esperar a que la persona venga y precipitarme en ocasiones.En fin hoy me siento solo , espero que el inicio de semana (quien dice que los lunes son los peores días de la semana , benditos lunes y execrables domingos) sea bueno para mí , es el inicio de algo y de los inicios siempre tenemos ciertas expectativas de cambio.Yo de este inicio de semana espero bastante a decir verdad no se que es lo que espero, pero así es.

Respecto de los hechos del país simplemente pequeños apuntes relativos al poco sentido de estado del partido de oposición que independietementne de los aciertos o errores del gobierno su único interés es llegar a un poder que todavía no aceptan perder, absolutamente vergonzoso, espero que esta tierra no les vuelva a conceder el poder porque mas allá de la ideologia del partido legitimaría una forma de hacer política sin escrúpulo alguno lo cual estimo es absolutamente deleznable.

LLAMO AL TORO DE ESPAÑA ( Miguel Hernandez)
Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.

Despiértate.

Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.

Levántate.


Resopla tu poder, despliega tu esqueleto
, enarbola tu frente con las rotundas hachas
, con las dos herramientas de asustar a los astros
, de amenazar al cielo con astas de tragedia.

Esgrímete.

Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

Desencadénate.

Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.

Yérguete.

No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.

Víbrate.

No te van a absorber la sangre de riqueza
, no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.

Revuélvete.

Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.

Truénate.

No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.

Abalánzate.

Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza
: revuélvete en el alma de todos los que han vist
o la luz primera en esta península ultrajada.

Revuélvete.

Partido en dos pedazos, este toro de siglos
, este toro que dentro de nosotros habita: p
artido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.

Atorbellínate.

De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha
, brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.

Sálvate.

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

Sálvate.